Angela Granda Llerena

A todos nos pasa. Al encontrarme en una etapa de mi vida en la que hallé dudas sobre mi propósito, quería ser madre, estudiar, llevar adelante mi empresa de Diseño de Interiores. Existía un desorden en mis prioridades, no tenía claras mis metas, no controlaba mis emociones, solo sobrevivía el día a día y siempre faltaba algo.

Así me encontraba cuando comenzó a desarrollarse el plan de Dios en mi vida: La primera prueba fue un cáncer de Tiroides, el cual con mucha paciencia logré superar, en este trayecto conocí a Claudia Martínez mi Coach, quien poco a poco fue enseñándome la importancia de mi vida, aprendí a conocerme a mí misma, mis talentos, a darme tiempo para disfrutar, a tener las agallas para enfrentar los problemas.

Las pruebas no terminaban de llegar, después de muchos tratamientos para poder cumplir el deseo de tener un hijo que no dieron resultado, entendí una vez más que el Plan de Dios es perfecto y no puedo forzar las cosas para lograr lo que yo quiero, aprendí a dejar todo en sus manos, enfocándome en nuevas metas. Es así que todas mis fuerzas las enfoqué en el desarrollo de mi empresa, la cual creció rápidamente, el trabajo aumentó… y al llegar a esta etapa nuevamente empecé a tener nuevos retos que con el tiempo me llevaron a tomar grandes decisiones, después de 6 años de tener un local donde funcionaba la empresa decidí cerrar, para este momento me ayudó mucho el hablar con Claudia quien con mucha firmeza me recordó que no debía tener miedo de tomar decisiones, aunque parezcan difíciles. Finalmente, después de mucho pensarlo lo decidí, cerré el local.  Y sí tuve mucho miedo, pero con todo lo que aprendí y sigo aprendiendo lo logré, logré tener el control de mi vida y mis emociones, disfruto cada día de mi tiempo, mi trabajo que ahora realizo desde casa, puedo desarrollar mi talento que es el arte, me permito disfrutar de mi misma y dar lo mejor de mí a los demás.

El mejor remedio para nuestros problemas somos nosotros mismos, tenemos la capacidad de poder cambiar lo malo en bueno en solo un momento, todo está en nuestra mente que es tan poderosa, y lo más importante es experimentar el plan de Dios y saber que el día a día será más fácil con una buena actitud, un buen plan de trabajo, un horario.
Por ello, puedo decir que hoy en día soy la mejor versión de mí, con mucha expectativa para realizar mis metas, sigo aprendiendo, doy lo mejor de mí, disfruto mi matrimonio, mi trabajo y mi familia.

Gracias Claudia Martínez por tu ejemplo, por tu alegría, por acompañarme en este gran cambio y mejora constante.